Cada vez que cambian las estaciones es ley no escrita que la decoración de la casa debe actualizarse. Es evidente que no se puede cambiar todo cada vez que llega una nueva temporada. Los muebles, cuadros y objetos decorativos seguirán siendo los mismos, pero las colchas, plaids, almohadas y cortinas sí pueden renovarse. El verano es perfecto para estos cambios. 

Pasar del verano al otoño o del invierno a la primavera provoca una necesidad irresistible de redecorar el hogar para cambiarle la cara. A veces, el deseo apremiante de dar un cambio de imagen se ve reprimido por la falsa idea de que hacerlo requiere una inversión económica importante. Basta con prestar atención a unos pequeños elementos para conseguir una decoración impactante y utilizarla para transformar por completo el aspecto de cada estancia.

Estas son algunas ideas para lavarle la cara a la casa:

  1. Buscar una empresa de decoración

Si no se tienen conocimientos de diseños y decoración o no se dispone de tiempo para proyectos DIY, lo más aconsejable es recurrir a los expertos. Compañías como el servicio de decoración de Luz Verde Home garantizan resultados impactantes hasta con presupuestos ajustados.

La razón es muy sencilla, son conocedores de la materia, saben sacar provecho a las dimensiones, característica, iluminación y estructura de cada habitación y las adecuan a las necesidades de cada familia o habitante de la casa.

También tienen los mejores proveedores de materiales de decoración y, al culminar cada proyecto en tiempo récord, abaratan los costes.

  1. Mezclar estampados, texturas y colores planos

Mezclar estampados con colores planos o neutros es la mejor manera de dar vitalidad a una habitación. Aunque pueda parecer peligroso o arriesgado porque no a todos les resulta atractivo un sofá cubierto con estampado de cebra o de flores, la realidad es que produce un resultado sorprendente.

En este sentido, se pueden usar dibujos o diseños que contengan la paleta de colores de muebles, cojines o paredes y estén separados, ya que la idea es no sobrecargar el espacio.

Por ejemplo, si las paredes del salón son blancas o beige y el sofá azul marino, es posible buscar cortinas con flores o cuadros que tengan el mismo color azul del mueble principal y con la misma tela hacer algunos cojines.

En el caso de los dormitorios como se trata de espacios de relax, se puede pintar una pared de un color fuerte como el rosa o el azul pálido y el resto de colores más neutros y usar un edredón, cojines y persianas del mismo tono que la pared con acento.

3.- Reutilizar objetos para crear muebles y objetos decorativos

Una puerta antigua de cabecero de cama, un baúl viejo como mesa de centro, una escalera antigua de madera como toallero o perchero o las ruedas de bicicleta para una lámpara industrial son ejemplos de cómo la reutilización de objetos antiguos sirve para dar un toque muy personal a los espacios del hogar.

No sólo se le estás dando una segunda vida a estos objetos o muebles y apostando por la sostenibilidad, sino que además, se le confiere a la casa un aire vintage digno de las mejores publicaciones de interiorismo.

4.- Decorar con objetos cotidianos

A estas alturas y con internet, los libros como viejas enciclopedias, discos de vinilo, cds, carteles publicitarios, latas de conserva, palets y cajas de fruta ofrecen un mundo de posibilidades.

Los volúmenes de libros grandes y de tapa dura apilados uno sobre otros pueden ser las patas de una mesa de centro con tan solo un trozo redondo o cuadrado de espejo o cristal.

Si se añaden tablas de madera, puede hacerse una estantería para el salón o el dormitorio. Los discos de vinilos derretidos en el horno sirven para hacer fruteros o lámparas y las latas de conserva son ideales para crear macetas si se les pinta de colores vintage o desgastados.

Las maderas de los palets tienen miles de usos y van desde cabeceros de cama, anaqueles para la cocina o muebles para el jardín con tan solo colocarle encima unos cojines hechos de material impermeable.