La necesidad de convertir los viejos inmuebles en edificios energéticamente eficientes que vaya acorde a las nuevas legislaciones y a la conciencia medioambiental ha hecho que el ingenio humano cree modalidades de aislamientos adaptados a cada estructura. De esta forma cualquier construcción puede reformarse para ahorrar recursos. El aislamiento térmico por insuflado es una de estas y a continuación se explica en detalle qué es y cuáles son sus ventajas.

¿Qué es el aislamiento térmico por insuflado?

El aislamiento térmico por insuflado como el que hace la empresa InsuflaTec, líder en este método de aislamiento térmico y acústico en toda España, consiste en rellenar las cámaras de aire de muros o fachadas de todo tipo de inmuebles. Esto se hace con perlas o bolitas de materiales aislantes, las cuales están hechas de polietileno expandido, lana de roca, celulosa o espuma de poliuretano con una capa externa de grafito para mayor protección o aislamiento.

Este sistema de aislamiento se hace justamente por el método. En otras palabras, se inyectan (o insuflan) las pequeñas perlas por diminutas hendiduras o agujeros en la pared o fachada. Es decir, sirve para el exterior o en interior de una casa o inmueble cualquiera.

¿Cómo es el procedimiento del aislamiento térmico por insuflado?

Como ya se dijo, el insuflado de aislamiento se hace en las cámaras de aire de las paredes, sobre todo en las fachadas, las cuales se rellenan de pequeñas bolitas de diversos materiales con cualidades aislantes.

Esto quiere decir que para llevar a cabo este procedimiento los muros deben tener cámara de aire y, de acuerdo a sus dimensiones se elige la cantidad de material que se inyecta en estos.

Es un trabajo meticuloso que debe ser hecho por empresas expertas en estos trabajos y que sepan las diferencias entre aislamiento insuflado y aislamiento proyectado. Ambas modalidades son funcionales, pero estas se aplican de acuerdo a las propias características estructurales del inmueble.

Al inyectar el material aislante dentro de los muros se consigue el confort térmico y el ahorro energético, pero la pared o fachada no sufre transformación en su exterior.

En cambio, con el aislamiento proyectado se aplican los materiales o revestimientos aislantes en el exterior como una capa adicional y esto puede llevar a reducir las dimensiones de una habitación o a cambiar el aspecto externo.

Como se verá ambos sirven por igual para el aislamiento, pero el insuflado se hace por dentro con equipos adecuados y sin mayores obras, ni usos de yesos, cementos u otros revestimientos.

El insuflado suele hacerse en edificaciones antiguas, cuyos muros de carga suelen tener cámara de aire. Esta modalidad de aislamiento es la ideal cuando existen leyes patrimoniales llamadas a mantener el estilo arquitectónico original.

Los edificios más nuevos, sobre todo los construidos desde los años 90 a esta fecha, suelen tener ya cámaras de aire con aislantes incorporados y si se deben adecuar algún sitio para ahorrar aún más energía, se usa el método de aislamiento proyectado.

En cualquier caso, solo los conocedores pueden hacer la valoración correcta y determinar el tipo de obra que debe llevarse a cabo.

Ventajas del aislamiento insuflado

  1. Mejora la eficiencia energética porque evita los puentes térmicos y el intercambio de temperatura desde el exterior al interior.
  2. No modifica la imagen de la fachada de ninguna forma posible.
  3. La inyección de perlas aislantes puede hacerse en cualquier pared con cámara de aire.
  4. La inyección de perlas aislantes se puede insuflar desde la parte externa de los inmuebles como de las internas.
  5. Es una técnica práctica, fácil de llevar a cabo y aísla no solo térmicamente sino también la acústica de los espacios.
  6. No requiere obras complejas, mezclas de yesos o cementos, ni suciedad.
  7. Los costes del aislamiento insuflado son menores en comparación a otros tipos de revestimientos.
  8. Los trabajos pueden terminarse en menos de 24 horas.
  9. El aislamiento insuflado tiene una durabilidad de hasta 100 años o más.
  10. Ayuda a mantener la humedad a raya y evita la proliferación de moho u otros microorganismos patógenos y nocivos para las personas.
  11. Una vez instalado no necesita ningún tipo de mantenimiento.
  12. Es ignífugo
  13. Se trata de un material que resulta rentable, económico y se amortiza en muy poco tiempo.